Buenas Noches, gracias por permitirme llegar a sus monitores a través de este blog, saben hoy me sucedió algo que me gustaría compartibles, es solo una cavilación acerca de lo que es la vida en estos días en los que nos vemos mas como compradores q como personas. Bueno los dejo y espero que sea de su agrado, ya saben todos los comentarios son bien recibidos.
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Desde que nacemos nos bombardean con productos elaborados mercadologicamente, nos transmiten mediaticamente ideas masivas a las cuales tanto ignorantes como cultos estamos expuestos y que inconscientemente absorbemos.
Nos venden productos de “primera necesidad” y cosas banales que compramos cotidianamente, nos venden información y entretenimientos, se podría decir que nos educamos en una sociedad mediática y mercadotecnica.
Tenemos tantas cosas, tantos productos que “debemos” consumir y tantos programas de TV, radio y por que no hasta las noticias en mente, que nos olvidamos de DIFRUTAR la vida, si, talvez me escuche como otros tantos que dicen lo mismo, pero por primera vez en mi vida e disfrutado de lo que es vivir.
He comprendido que la vida no es comprar productos de marca, como ropa, electrodomésticos, relojes, zapatos, carros es mas me atrevo a decir sin temor a equivocarme que no es comprar, no es lucir hermosa o atractivo, esas son cosas superficiales de la vida, que solo por unos instantes te hacen sentir bien y que como todo no duran para siempre.
Hoy me he “dado un respiro” como dice últimamente un comercial de televisión, fui a la plaza del lugar en donde vivo, tiene árboles frondosos, un kiosco circundado por bancas, al centro de la plaza el templo, dedicado al Señor de la Misericordia y una fuente rodeada por bancas, me senté en una de ellas, subí mis pies y recargue mi espalda en el brazo, desde la posición que me encontraba alcanzaba a ver y escuchar todo, escuche como corría el agua, las voces de las personas que pasaban, vi a los niños jugar, reírse, ser niños y los vi disfrutar de la vida como solo sabes hacerlo cuando estamos en la infancia, sin preocupaciones, corriendo tras las palomas y jugando entre ellos y mojándose con la brisa de la fuente.
Vi pasar algunos adultos y jóvenes, discutiendo, otros tomados de las manos, pude ver a las personas sentadas en otras bancas, comiendo o leyendo el periódico, gente saliendo de la farmacia con bolsas y bolsas, que ahora mas que farmacias son abarrotes, los vi a todos y vi todo, estaban preocupados, no vi a ninguno detenerse a contemplar algo que no fueran cosas materiales.
Me sorprendí, pensar que estamos tan seguros de que la vida debe vivirse así, apresuradamente, sin cavilaciones y sin darle un sentido en concreto a ella, que no es perenne, Cuando somos jóvenes nos hacen creer que ser o vivir de esa manera es la “neta” y que podemos comernos al mundo en un bocado, que podemos hacer y deshacer lo que queramos con nuestras vidas. Sin embargo estamos equivocados, ni siquiera tenemos la garantía de saber que viviremos dentro de los próximos segundos. La cruel realidad es que mientras lees esto algunos cientos de personas han acaba de morir en el mundo, talvez incluyéndome a mi, nada es inmortal. Y aquí viene la pregunta que todos debemos respondernos, ¿en verdad disfrute de lo que hice hoy?¿vivo y disfruto las cosas? O simplemente vivo de acuerdo a la sociedad mediática y mercadotecnica que nosotros mismo hemos creado.
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