lunes, 10 de noviembre de 2008
Muy Buenas Lunas a todos vosotros, saben?, he tenido un par de dificultades ultimamente ademas de que no la he pasado del todo bien, pero aun asi hago lo posible por hacerles llegar a ustedes estas letras, que espero les agraden, por lo mientras aqui les dejo el 5to capitulo de esta serie que creo si les esta agradando, un saludo a todos vosotros, agradezo el tiempo que se toman en leer esto, ya saben estoy abierto a cualquier comentario o critica.

Gracias una vez mas.
Hasta Siempre




Capitulo 5

Mis brazos aun se sentían un tanto extraños, y no se diga mi cuello, este tormento de la auto regeneración no era siempre tan placentera como uno desearía, aun podía sentir como mis articulaciones ya inexistentes trabajaban a  marchas forzadas por intentar recuperar su estado original, pero eso no era lo que en verdad me tenia ocupado, tenia que pensar el modo de llegar a Tony, pero, ¿Qué sabia del?, ¿Por donde debería comenzar?, ¿A dónde debería de ir?, la respuesta a esa y un sinfín de interrogantes, era la misma: ¡No lo se!.

El sol se había ocultado ya.

Es curioso, aunque nosotros los vampiros no veamos ni percibamos ni la mas minina luz del exterior, sabemos perfectamente cuando el día termina y el sol comienza su huida, es algo que simplemente sentimos, como la misma información con la que nacen los animales de la ubicación de sus migraciones o los ritos de cortejo, Comencé a dar brazadas para aflojar la tierra, no necesitaba del aire, así que aunque la tierra oprimía cada parte de mi, no me afectaba, en menos de lo que pensé, estaba ya mas de la mitad de mi ser en la superficie de la tierra, con un ultimo esfuerzo libre la tierra restante y me encontré a mi mismo en aquel bosque que me había guarecido el amanecer anterior, sacudí mis ropas eliminando el exceso de suciedad y las ajuste, se veían realmente deplorables, tenia que ir inmediatamente a lo que llamaba mi casa y cambiarlas, puedo permitirme casi cualquier cosa, excepto ver mi atuendo en pésimas circunstancias, así que tome el camino rápido, si bien, aun no lograba perfeccionar la técnica del vuelo, podía dar unos cuantos saltos a grandísimas distancias, eso era algo que había aprendido……

-Técnicamente nos encontramos en medio de un gran salto- recordé, la voz de Lucy aun la escuchaba como si ella se encontrara ahí.

Atravesé mas de media ciudad, había olvidado que tan lejos me encontraba, el clima estaba perfecto, hacia frio, y no había contaminación lo que te permitía contemplar el anochecer en todo su esplendor, el viento chocaba contra mi rostro provocándome una sensación sublime, y mi cabello se movía bruscamente, de hecho las puntas me picaban el rostro de manera muy agresiva, pero todo ello era superficial, aun pensaba que hacer, busque en la mente de todas aquellas personas que andaban por los alrededores el rostro de Tony, ¡Ese maldito me las va a pagar! Pensé, pero inmediatamente a mi llegaban mas y mas interrogantes, ¿Quién era realmente Syrus?, ¿Cuál era su relación con Lucy?. ¿Cómo y cuando la conoció?, o peor aun, ¿Quién demonios era Tony?, ¿Qué diantres tenia el que ver con Lucy?, las preguntas se amontonaban en mi mente, me aturdían, me cegaban, y no permitían ver claramente las mentes de las personas, el escuchar los pensamientos de los demás no fue difícil aprenderlo, solo pasaron un par de noches cuando me instruían en esa técnica, que buen maestro había sido…………

-Un momento- grite a viva voz, - ¿como lo había pasado por alto?, dije para mi, hacia ya un par de años que había dejado de tener contacto con el,  ¡Ewan!, Ewan… el vampiro…. El hechicero, ¿Por qué no lo había pensado antes?, Ewan haba sido el ser que me había salvado aquella noche que vi a Lucy por ultima vez, esa noche del hotel, ¡Esa maldita noche!, Ewan era mi maestro, mi mentor, mi soporte, ¿Qué inspire en el?, ¿Por qué dedico un par de años en mi?, bueno, al menos las respuestas a aquellas cuestiones las sabia, eso creo, era una buena señal, así que es ahí donde debería comenzar mi investigación, mi camino, mi aventura….

Llegue a casa con un tiempo subestimado, -¿Qué seria del mundo deportivo si nosotros participáramos en las olimpiadas?- mustie, -100 metros en 10 seg., va! Eso era ridículo, en 10 segundos podría librar mas de un kilometro- seguí balbuceando, pero que tonterías estaba pensando, tenia un plan que idear, pero el solo hecho de tener una luz en todo esto, saber que Ewan era mi luz, me daba tanto alivio, que hacia que pensara en otras cosas, pero no debía tomarlo a la ligera, ¡Nunca subestimes a nada ni a nadie! Me decía Ewan, y eso era justamente lo que haría, pondría todo mi empeño en esto.

Entre a la habitación en la que se encontraban mis vestimentas, no soy un ser al que le agrade fanfarronear sobre sus propiedades o el dinero que posea, pero aquello que llamaba casa, era realmente grande; entre en la habitación que no estaba iluminada, gire la cabeza un tanto hasta que mi vista se dirigía al interruptor, un pequeño pensamiento, y el interruptor se acciono, unas cuantas luces colocadas estratégicamente se encendieron, ¡Adoro mi naturaleza!, pensé, con el mismo método esta vez dirigí mi mirada hacia el guardarropa, una puerta plegadiza comenzó a moverse, dejando a la vista mis prendas, ¿Qué elegiré esta vez?, bueno, eso solo era un sarcasmo habitual en mi, realmente no importaba lo que me pusiera, todo me sentaba perfecto, así que solo tomaba una prenda de cada tipo, y me vestía, así  que, tome un gabán oscuro, una camisa a medida, un pantalón, bueno, todo, y una vez vestido partí con rumbo a la ciudad mas refinada del mundo, ¡Londres!, ese era mi destino, es ahí, donde todo tomaría sentido, el lugar donde Ewan me compartió que estaría por un largo tiempo, pues tenia una misión que cumplir, y si algo lo caracterizaba era que nunca mentía, o al menos no parecía hacerlo, como fuese, aprendía confiar en el en un periodo de tiempo bastante corto, y en situaciones bastante extremosas, parecía que yo había estado destinado para meterlo en problemas y el lamentablemente estaba encerrado en la desdicha de tener que sacarme del apuro siempre, pero siempre fue muy amable con migo.

Ahora lo importante era decidir como llegaría hasta allá, me encontraba a unos cuantos cientos  de kilómetros de ahí, si bien podía cubrir grandes distancias, era agotador mentalmente, el hecho de ver y sentir como el cuerpo de uno desafía las leyes de la física, es una experiencia un tanto desastrosa si se abusa de ello, cielos, al menos ahora que iba a estar de nuevo con Ewan, podría terminar las lecciones que no pude terminar, así que decidí tomar el medio mas romántico que se me pudo a ver ocurrido, y uno de mis favoritos… el tren, no son nada lentos, cómodos, elegantes y  el precio es algo que no me ocupa, ¡tengo mis métodos!, y lo mas importante, estaría en la ciudad de Londres antes de que el sol apareciera con sus mortíferos rayos fulminantes, así que, me dirigí a mi primer destino, estaba a un para de kilómetros así que no tuve mayor problema en llegar a la ciudad de Frankfurt, es una inmensa y moderna ciudad, podría decir que es ahora un eje de Europa misma, pero no quiero detenerme en esos detalles demográficos sin sentido, lo que si no puedo dejar pasar por alto son varios lugares que a mi gusto son hermosos, como el “Kaiserdom” o la catedral del emperador, una imponente catedral de estilo gótica, con una cúpula principal que se levanta a una altura increíble, con cuatro torres a su alrededor y unos relojes en la fachada, es de un color marrón, un lugar simplemente increíble, también no podía dejar de detenerme frente al “Paulskirche”  que aunque ahora era el edificio del parlamento, en otros tiempo era una iglesia protestante, el edificio esta erigido en ladrillo natural, de forma oval y además es una gran cúpula, con una torre que se levanta a un costado del edificio, el domo esta curiosamente cubierto por un material color azul-verde, que en las noches toma una apariencia verdaderamente hermosa, aquellas dos construcciones las pase rápidamente, claro sin dejar de voltear a admirarlas por un segundo, pero donde no pude evitar detenerme fue en la Plaza de Römer, es un Lugar simplemente alucinante, es una plaza de cinco esquinas, podría decirse que su diseño es un tanto coqueto, vamos es agradable a la vista, en uno de los costados puede verse la Iglesia de San Nicolás, pero lo mas atrayente, además de las fachadas tradicionales de los edificios alemanes, es que en el centro de esta plaza se encuentra la “Estatua de la Justicia” que se encuentra en una especie de macetero hexagonal color marrón, con unas pequeñas macetas en sus costados, alrededor unas cuantas bancas, la estatua es color verde, que se encuentra sobre un pilar del mismo material y color, en general, la vista es hermosa de noche, la iluminación es agradable, y le da un toque un tanto misterioso, no podía perder mucho tiempo ahí, pero lo primero que pensé es que hubiera sido hermoso compartir aquel momento con Lucy, sin embargo también pensé que tendríamos una eternidad para compartir el mundo entero, para entregarnos, para mirarnos, ¡para amarnos!, tenia que apresurarme, había perdido demasiado tiempo contemplando aquella plaza.

Cuando llegue a la estación de Frankfurt, me di cuenta con tristeza que debería de tomar un tren extra, no lo había contemplado, mas bien no lo sabia, ese detalle me tomaría una hora  cuarenta minutos de mas, pero ya era tarde para volver atrás, a demás no pensaba volver atrás, no me gusta llamar la atención, así que tome asiento en una esquina del vagón y me cubrí el rostro con una bufanda, hubiera sido excelente cargar con algún tipo de sombrero, pero no lo pensé a su debido tiempo, la idea de volver a ver a mi maestro me hacia perder un poco la cordura, además de el hecho de que todo esto lo hacia por mi amada Lucy, mi primer viaje no tuvo contratiempo alguno, de hecho llegamos veinte minutos antes de lo programado, me levante, y me dirigí a la segundo arribo, la Estación de Paris, Que lastima que no disponía ya de tiempo, pues hubiera podido ir a visitar un par de lugares mas, llegue a la taquilla y adquirí mi boleto a mi penúltimo destino, El puerto de Calais, donde tomaría el subterráneo que me llevaría a mi destino final, la ciudad de Londres.

Es curioso como hay humanos que prefieren la noche para viajar, supongo se les hace mas cómodo descansar mientras alguien mas los transporta a algún otro sitio, lo que me llamo en cierto grado la atención  fue la presencia de una chica que venia con migo desde Frankfurt, pero no suponía mayor fijación, pues ella y un par de personas mas me acompañaban desde el inicio, así que no le di mayor importancia y continúe observando los paisajes que la noche me ofrecía, este viaje fue mucho mas corto, solo un poco mas de una hora, repetí la misma situación, el sentarme en una esquina sin llamar la atención, cuando baje del tren tuve que caminar solo un poco, las estaciones no están a mucha distancia, compre mi ticket, y me dispuse a subir, solo que algo llamo mucho mi atención, ahí estaba ella de nuevo, mirándome, lo único que podía ver es que ella llevaba el cuerpo cubierto por un gran abrigo de lana negro, unas gafas oscuras que le cubrían el rostro y un su cabello sujetado de tal manera que uno pensaría que estaba sufriendo aquella mujer,  de pronto entre en pánico, intente escuchar sus pensamientos pero ella hábilmente lo evitaba.

Que frustrante.

Decidí acercarme a ella, quería preguntarle que diablos estaba pasando, pero en ese instante me detuvieron.

-Su ticket por favor- me indicaron.

-Ah, lo siento, aquí tiene- conteste, volví la cabeza para mirar al empleado que me había distraído, el ni siquiera me miraba, sus movimientos eran completamente mecánicos, rompió una parte del ticket, y me devolvió el resto, inmediatamente dirigí mi mirada hacia donde estaba aquella mujer, si es que eso era, pero ya no estaba.

-Demonios- masculle.

-¿Disculpe?- me inquirió el empleado

-No es de su incumbencia- conteste sin dirigirle una mirada, me dirigí hacia dentro del vagón.

En esta ocasión pensaba hacer todo lo contrario que había hecho en los trenes anteriores, me senté en un lugar alumbrado, un vagón comedor, y esta vez, me quite la bufanda del rostro, y no dejaba de escrutar el lugar tanto con la mirada como con la mente, tenia que estar en algún lugar, pensé, y tenia que encontrarla antes de que la tuviera lo suficientemente cerca como para que me dañara, no soportaba esa sensación, un empleado se acerco y supongo me ofreció algo, no lo se, pues no le preste atención, solo buscaba y buscaba a aquella mujer, y cuando comenzaba a perder la esperanza de hallarla, cuando comencé a creer que solo era una coincidencia, el empleado se acerco de nuevo a mi.

-Le envían este trago caballero, la dama que se encuentra en el fondo del vagón- con la mirada señalo en la dirección que se encontraba ella.

-Gracias- le dije, -déjelo en la mesa- agregue, dirigí una mirada fulminante hacia aquel ser que en aquellos momentos me causaba repugnancia, tome la copa, y pensaba levantarme, pero

-No te levantes- me ordeno, ¡¿Cómo hizo eso?! Ni siquiera vi mover sus labios.

-Tu no me vas a decir lo que tengo que hacer- le espete, me levante del asiento rápidamente y me dispuse a dirigirme hacia ella.

-¿Acaso quieres terminar así?- me inquirió, y  desvió su mirada a la copa que había dejado en la mesa, ¡esta exploto de cierto modo!.

-¿Quién eres?- le grite, estaba furioso.

-No creo que te sirva de mucho el saberlo-

-Espero no quieras pasarte de lista con migo-

-¿Eso es una amenaza?-

-¡Absolutamente!, no me subestimes- le grite, una vez mas quise avanzar hacia ella, pero un grito me detuvo, ¿Quién estaba gritando?, había concentrado toda mi atención en ella que había olvidado al empleado, voltee hacia donde el se encontraba, y lo que vi fue espantoso, ¡estaba cubierto en llamas!, era demoniaco…

-Veo que tengo que hacértelo entender de modos un poco drásticos, Siéntate ahora!- me ordeno una vez mas, su semblante era completamente el de una mujer que se sabe poderosa.

-No me subestimes!- le grite, esta vez decidí moverme a una velocidad estrepitosa, quería ponerme detrás de ella y aniquilarla en ese momento, pero cuando apena había comenzado a moverme, sentí una presión en el pecho muy extraña, y antes de que pudiera reaccionar me encontraba azotándome contra una de las paredes del subterráneo, destrozando un par de mesas que se encontraban ahí.

-¡Desgraciada!- masculle, me levante rápidamente, y con mas acopio de fuerza y habilidad, hice un movimiento mas brusco, intente rodearla, y como pensé, una vez mas esa sensación en el pecho hizo presa de mi, una vez mas comencé a volar, pero ahora del otro lado del vagón, sin embargo, antes de que eso sucediera, con la mente logre levantar la mesa que había quebrado anteriormente y la lance hacia donde ella se encontraba con tal rapidez que no logro esquivarlo, de hecho ni siquiera  logro verlo.

-¿Cómo te atreves?- dijo furiosa.

-Te dije que no me subestimaras- le conteste, pero lo que vi hizo que realmente me estremeciera, la mesa le había quebrado parte del cráneo y del rostro, la sangre le escurría por toda la cara, pero ella parecía no notarlo o no le importaba, que desagradable.

-Acabare contigo de una vez por todas- refunfuño, me lanzo una mirada fulminante, y el calor se hizo presente, lo comencé a sentir en mi pecho, y este se expandía, ¿Qué me estaba pasando?, de pronto lo comprendí, estaba intentando incinerarme como lo hizo con aquel empleado, tenia que actuar rápido, ¡tenia que hacer algo!, el ardor era insoportable, con la mente  y sin que ella notara lo que hacia, velozmente arranque el espejo que se encontraba detrás de la barra de servicio y lo lance a su ya decrepita cabeza, cuando ella se dio cuenta de lo que pasaba fue demasiado tarde, su cabeza fue rebanada de tajo, bueno, si eso era una cabeza, su cuerpo cayo de inmediato, pero para mi sorpresa sus brazos buscaban su cabeza, así que tome una decisión que pondría en riesgo la vida de muchas personas inocentes, sin embargo, y aunque fuera egoísta tenia una misión que cumplir, con telequinesis acerque aquella cabeza hacia mi, la tome con una mano, y con todas las fuerzas que podía acumular, embestí un extremo del vagón, venciendo aquellas paredes de metal, sin detenerme y con el mismo impulso atravesé las paredes de aquel túnel, fue muy doloroso y pude notar que algunos huesos se rompían, pero no me detuve, hasta que sentí el agua del mar, me cerciore que aun poseía aquella cabeza mutilada, y con un movimiento estrepitoso Salí a la superficie, la isla no estaba lejos, la sensación de éxtasis se apoderaba de mi, cuando menos me di cuenta me encontraba volando sobre Inglaterra, y claro, el pánico se apodero de mi, comencé a caer y caer a una velocidad vertiginosa, no podía controlarlo, realmente me iba a hacer daño, cerré los ojos como es mi costumbre en ese tipo se situaciones, solo espere el golpe, pero este no llego.

-¿Es que siempre tengo que acudir a tu rescate, mi amado Max?-

-¿mejor dime tu, como haces para siempre estar cerca de mi, cuando mas lo necesito?-

-Esa maldita Arpía lo consiguió- Dijo, abrí los ojos y era Ewan, me sostenía con una facilidad sorprendente.

-¿La conoces acaso?- le inquirí, mientras alzaba el brazo donde sujetaba aquella cabeza.

-¡Claro que la conozco!- exclamo- es una Subordinada mas de Tony- agrego.

-¿conoces a Tony?- exclame, no puedo creerlo, comencé a alborotarme en los brazos de Ewan, casi logro que perdiera el equilibrio, casi me suelta.

-¿Qué si lo conozco?- me indico, -El fue mi creador-.


Tags: Historia Corta

Publicado por ddalestat @ 1:34 AM  | mis escritos
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Comentarios
Publicado por Eduardo Navia R.
lunes, 17 de noviembre de 2008 | 10:34 AM
Hola, he dejado de leer mi libro "vaquero" por leer tus emocionantes y profundas letras, simpre soñe con leer algo asi, ¡vaya¡ ¿no eres primo de ann rice? casi podria decir que el estilo es similar, me recuerda la parte donde louis es atacado por lestat, pero ¡no lo creo¡ semejante similitud no podria ser, ¿has pensado publicarlo en un empaque?, tu historia es tan suave como para que vaya en un rollo de papel higienico, de hecho tengo la idea de publicar tu historia en un novedoso papel, para esos dias cuando tienes infecciones estomacales y buscas algo que leer y limpiarte, pero no te ofendas, mi idea es incluirte a ti junto con tu cara en un paquete de 4 pzas. y llevarlo a la venta pero ya, espero ver pronto finalizada tu obra.

Mis mas sinceras felicitaciones. Estare con ansias esperando el final de tu cuento.


LIC. Eduardo Navia R
Critico
Publicado por Athena Asamiya
viernes, 21 de noviembre de 2008 | 12:07 AM
hola a mi si me agrado la narraciòn tan exacta tan profunda de como se vive en el mismo mundo pero sin poder tener los rayos del sol en nuestra piel, hubo dos partes las cuales comparto una que señala mas o menos asi a la gente le gusta viajar de noche y eso es muy cierto a mi me gusta mucho ver la luna y despues el amanecer y los rayos del sol pasan las ventanas y reflejan en mis ojos esos hermosos paisajes , y el otro que me gusto fue cuando dice el vampiro participara en las olimpiadas eso seria genial pero en las pruebas de campo no podrian por el sol o atletismo en fin por obvias razones, y por ultimo esa escencia que le marcas y eso me late es que estan todos los personajes de alguna manera involucrados unos con otros y no los dejas en un solo capitulo al olvido eso hace un escritor de nacimiento un escritor nato no deja que nadie se quede sin su final ya sea tragico o hermoso o màs bien asi como el destino de sus hilos se vaya marcando espero leer el siguiente capitulo