Muy buenas Lunas a todos, bien, pues aqui les tengo recien salidito del horno el tercer capitulo de mi historia que espero le este gustando, pues lo hago con mucha emocion y esmero, por favor invito a quienes lean esto que me den su critica, que me digan que les gusto y que no tambien, de hecho eso ultimo es lo mas me interesa, muchas gracias y Hasta Siempre.
Capitulo 3.
¿Ahora que hará?, este si que es curioso, me dije, mientras lo seguí por la acera, la noche apenas comenzaba, y la calle solo estaba iluminada por un par de luces mortecinas, mis pasos eran completamente sigilosos, no creo que ni por la cabeza le pasara que esta, seria su ultima noche. Tenia ya siguiéndole un poco, simplemente decidí salir y contemplar el atardecer, ya tenia bien pensado a donde dirigirme, el mar es tan hipnotizante para mi, bueno, creo que demasiadas situaciones lo son, esa noche iba montado en mi harlley negra, el estruendo de su motor imponía en el asfalto, circulaba por la avenida principal, llena de luces, el trafico era bastante ligero, aun así, me dedique a esquivar automóviles a una velocidad demencial, provocando que se hicieran a un lado, estaba ya a unos cuantos minutos de mi destino, cuando lo escuche.
-Oh vamos, ¿no me digas que te has arrepentido?, es lo mejor que puedes encontrar por estos rumbos, y que ni se diga del precio, es una verdadera oferta- le aseguraba, inmediatamente sentí curiosidad por lo que pasaba, así que disminuí mi velocidad y Salí del camino, me detuve debajo de un puente, baje de la moto y desaliñe mi ropa, me dispuse a continuar escuchando, gracias a los pensamientos del chico logre visualizar al traficante, tenia la cara bastante demacrada, los ojos rodeados completamente de unas ojeras terribles, los pómulos hundidos, una barba incipiente que le daba el aspecto de inmundicia en el rostro, aunque también la había, los ojos bastante rojos, y además, tenia una cicatriz en la mejilla, el pelo desmarañado y lleno de suciedad, al joven no parecía agradarle nada el aspecto de aquella persona, le temía, usaba una chaqueta de cuero hecha ya jirones, una playera que parecía mas un trapo que le cubría el pecho, y usaba un pantalón caqui de gabardina ya demacrado, era alto, muy alto y además parecía fuerte, ¡Era perfecto!.
-Esta bien, solo tomare un poco- dijo con miedo y sin mirarlo al rostro, con mucho esfuerzo y temblando, saco un poco de dinero del bolsillo de su pantalón, lo conto torpemente y le entrego al traficante.
- ¡No te quieras pasar de listo con migo cabron!- le espeto, de un solo golpe le tiro los billetes que le entregaba. – ¡Ya te he dicho que solo recibo billetes verdes Idiota!- continuo gritándole.
-Lo siento!, en verdad lo siento, pero es lo único que tengo- le suplicaba, su rostro estaba ahora lleno de pavor, las lagrimas cubrían por completo su rostro, inútilmente buscaba el dinero que le habían tirado en el suelo.
-Que patético!- le escupió, -¿realmente crees que duraras en este negocio con esa actitud?- le interrogo burlonamente, rápidamente y antes de que pudiera incorporarse le atizo un puntapié en el abdomen, un grito sordo se hizo presente, y aquel pobre hombre yacía retorciéndose del dolor, -Que pena me das!- continuaba riéndose, nuevamente le propino un puntapié, pero esta ves, dirigido al rostro, ¡SANGRE!, la sangre de aquel hombre comenzó a salir, y este ya no podía ni gritar ni emitir alarido alguno.
Los ojos del traficante estaban llenos de ira, de rabia, de excitación, de mirar a su victima hundirse en un dolor inmenso, pues le había destrozado la nariz de aquel ultimo golpe, reía y no dejaba de reír, entonces hizo justo lo que imagine, se llevo la mano al interior de su chaqueta y saco un revolver, lo verifico, se acerco lo suficiente a su victima, apunto el revolver justo en la sien de aquel ya mullido chico y le pregunto. -¿Qué es lo que mas aprecias?-
-No lo hagas por favor- le suplico.
-¡Exacto!- dijo irónicamente,- la vida es lo que mas aprecias, y yo te la voy a quitar- jalo el gatillo, la sangre le salpico en todo el rostro y el cuerpo de su victima se desplomo al instante, el traficante comenzó a perder el control de si mismo, las carcajadas le cegaban, una vez mas pateo el cuerpo, apunto nuevamente y vacio aquel revolver en el ya asesinado chico, continuo carcajeándose, saco un pequeño trapo de su chaqueta y limpio su rostro, guardo su arma y el pañuelo.
Dio la vuelta y comenzó a caminar, yo decidí entonces seguirle, solo que se detuvo un instante, y volvió, se acerco al cadáver y comenzó a buscar, supuse deseaba el dinero o algo de valor, ¡los humanos le dan demasiada importancia a esos aspectos!, entonces note lo que había extraído, eran unas llaves del deportivo que llevaba aquel chico.
-¡Perfecto!- se animo,-¿Acaso no me podría ir mejor esta noche?- se pregunto mientras comenzaba a reír de nuevo.
¡no tienes ni idea de lo bien que se pondrá esto!, pensé y esta vez fui yo quien sonrió un poco.
Presiono el botón del llavero que llevaba, un pequeño sonido y unas luces se encendieron a lo lejos, -Así que ahí estas!- canto, y se dirigió hacia aquel vehículo, abrió la puerta y se metió con la felicidad que un niño tendría al recibir un nuevo obsequio, encendió el motor, aferro sus manos al volante y se miro a través del retrovisor.
-Esto es hermoso- pensó, y con movimientos agiles y bien calculados maniobro el automóvil, entonces inicio mi persecución, nosotros los vampiros podemos movernos a una velocidad vertiginosa si así lo deseáramos, sin embargo también es un poco desagradable, pero no iba a permitir que este excelente espécimen huyera, no, así que comencé a seguirle por los tejados de la ciudad, saltaba y libraba casa por casa, el viento rozaba mis mejillas y la emoción cada instante se hacia mas grande, recorrimos creo media ciudad, hasta que el decidió detenerse bruscamente cerca de lo que parecía un almacén, la luz de los faros del auto eran las únicas que alumbraban aquel tenebroso lugar, sin apagar el motor bajo del auto, miro a su alrededor, saco su revolver y lo cargo, entonces comenzó a caminar hacia aquel almacén.
-¿ahora que hará? Pensé para mi, lo observaba, estaba loco por el, lo seguí con la mirada, este llamo con rudeza a la puerta del viejo almacén, ¡Vengo a ver a Tony!- grito, después de un pequeño chasquido una ventanilla se abrió.
-Te advertimos que no te volvieras a parar por aquí!- le indico un tipo detrás de la puerta, -así que si aprecias tu vida mejor regresa por donde viniste- le amenazo.
-¿y que es lo que mas aprecias tu?- le pregunto audazmente el traficante, sin que hubiera tiempo de una respuesta, este apunto al rostro del tipo detrás de la puerta y a quemarropa disparo en el rostro, -bueno, no me interesaba de cualquier forma- se contesto el mismo mientras comenzaba a reír de nuevo.
¡¿Qué diablos esta pasando allá afuera?- gritaban desde el almacén, muchos ruidos y pasos alcance a percibir, a través de sus mentes logre saber que eran 4 mas los que estaban adentro y además alguien que parecía ser el líder, solo que este ultimo no se movió para nada, continuaba calentando en una cucharilla su droga que disponía a inyectarse, - Por favor no hagan tanto alborto!- les dijo sin siquiera voltear a verlos.
¡Oh Dios mío, quien ha hecho esto, han asesinado a Lou!- grito uno de ellos, Las puertas del almacén se abrieron de sopetón, y salieron los cuatro con sus armas afuera, buscaron con la mirada y lo vieron ahí, frente a ellos, estaba parado con las manos en la espalda, y este los miraba fijamente.
¿Has sido tu quien asesino a Lou?- pregunto uno con rabia, y con su arma le apuntaba -¡contesta!- le lanzo.
-Solo quiero hablar con Tony un instante- respondió de la manera mas calmada, -Por favor díganle que he venido a saldar una pequeña deuda- le indico sin moverse.
-Tony no recibe a nadie, deberías de saberlo- le espeto otro de los presentes, - Y menos a asesinos como tu- le grito, e inmediatamente después acciono su arma, un disparo iba directo a la cabeza del traficante, y este sin dificultad alguna lo esquivo!, si, ¡lo esquivo!, creo que el mas sorprendido fui yo, lo mire atónito, este comenzó a reír a carcajada batiente.
-¡Por Dios! No me hagan reír- les dijo, sin que lograra darme cuenta de sus movimientos, aquel sujeto estaba ya detrás del que le había disparado, lo sujeto por la espalda sin que tuviera oportunidad de ver lo que pasaba, y el muy maldito volvió a hacer su pregunta ¿Qué es lo que mas aprecias?, con su revolver apunto hacia el cielo y disparo, los demás secuaces reaccionaron al arma y voltearon a donde se encontraba su amigo prisionero ahora por aquel sujeto.
-¡¿Cómo dia…? – no termino de preguntar uno, cuando los otros dos estaban ya disparando hacia donde habían escuchado el arma, en menos de un segundo se habían ya deshecho de uno de sus propios amigos, para cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde.
¡Vaya, veo que no se quieren ni entre ustedes!- se burlo el traficante, el cual ya estaba de nuevo en el primer lugar que le habían visto.
-¿Quién eres tu?- pregunto temeroso uno de ellos, ¿Qué quieres de nosotros?- le lanzó.
-Oh, yo no deseaba nada de ustedes, solo vine a buscar a Tony, pero me han obligado a tomar lo que mas aprecian….- se detuvo un instante, sonrió de manera macabra y añadió- Sus VIDAS, yo tomare sus vidas- en un instante, estaba ya de frente de uno de ellos, lo tomo del pecho y lo levanto por encima de sus hombros, -Mira por ultima vez el rostro de tu peor pesadilla- le dijo, los ojos le parecían llenos de sangre, llevo una de sus manos a la cabeza de su victima, y comenzó a tirar hacia los extremos, los gritos de dolor eran insoportables, continuo tirando hasta que se escucho un gran chasquido, el cuerpo del sujeto comenzaba a separarse, la piel cedía ante la fuerza del traficante, hasta que por completo le separo la cabeza del cuerpo, la sangre comenzó a brotar del mutilado cuerpo y el traficante abrió la boca para recibir lo que salía, ¡estaba bebiendo su sangre!, reía, reía y no dejaba de reír, los otros dos sujetos, estaban absortos y llenos de pavor al contemplar lo que pasaba, el miedo no les permitía moverse.
El traficante arrojo el cadáver a un lado, y volvió su mirada a los dos restantes, mientras que en la otra mano aun sujetaba la cabeza de su nueva victima, -Díganme, ¿Ustedes que es lo que mas aprecian?- les pregunto, comenzó a acercarse a uno de ellos, -yo te diré lo que mas aprecias- le dijo.
-¿Sigues haciendo esa ridícula pregunta Syrus?-, inmediatamente dirigí mi mirada hacia la nueva voz, era la quinta persona que había decidido quedarse anteriormente, el líder!, este comenzó a acercarse a uno de sus súbditos, le miro con ternura y le dijo. –No te preocupes, ya no me sirves mas- lo hizo fuertemente de los hombros y le mordió el cuello, ¡Estaba tomando su sangre!, no comprendí realmente en ese momento en el lio en el que me estaba metiendo. Cuando hubo terminado de tomar hasta la ultima gota de aquel desdichado, le soltó y su cuerpo fue a dar al suelo, con toda la tranquilidad y gracia, el líder camino hacia Syrus, ¿Por qué hasta ahora se su nombre?, ¿Por qué no había podido ver a través de la mente de el?, me preguntaba.
¡Espero que sepas que no estamos solos Syrus!- le indico suavemente, ¡Esta noche tienes un espectador!-añadió, y sin que yo lo esperara volteo su mirada hacia donde me encontraba, ¡el sabia que yo estaba ahí!, una punzada atravesó mi ser, ¿Cómo lo hizo?, ¿Por qué yo no puedo escuchar sus pensamientos?, no dejaba de preguntarme.
El ultimo de los secuaces estaba hincado en el suelo llorando inconsolablemente, -no me maten por favor, solo déjenme ir- suplicaba, -Yo he trabajado para ti Tony desde hace ya tiempo, solo déjame ir- lloraba.
-Mi querido Lucas, prometo que no sentirás dolor- le decía dulcemente mientras se acercaba a el, -pero compréndeme por favor, no puedo dejarte vivir, no ahora que sabes lo que soy, cuando estaba cerca de el, alzo uno de sus brazos, iba a golpearle cuando de pronto el cuerpo de aquel temeroso chico estallo en llamas, Tony un poco sorprendido alcanzo a retirarse de aquel siniestro, no podía creer lo que estaba viendo, Syrus comenzó a reír nuevamente.
-Y veo que a ti no se te quita lo condescendiente Tony- le dijo Syrus, solo si sufren su muerte las personas apreciaran lo que una vez fue su vida, vida que se esta extinguiendo mientras sufren.
-¿Sabes por que no has notado la presencia de nuestro sorprendido observador?- le pregunto secamente a Syrus, ¡una vez mas hablaba de mi!, yo no sabia si huir o quedarme a ver en que terminaría todo esto.
-Es porque el ha sido creado por tu amada Lucy también- continuo Tony y una vez mas dirigió su mirada hacia mi.
¡Lucy!, conoce a Lucy!, habían pasado ya 5 años desde aquella noche en el hotel que me había dejado, 5 años en los que ni siquiera había vuelto a escuchar o saber nada de ella, era como si nunca hubiera existido ella, estaba completamente sorprendido, no podía creer lo que acababa de escuchar, decidí salir de mi escondite y apresuradamente me dirigí a donde ellos, a pesar de que no había nada de luz podía perfectamente distinguir el camino y los obstáculos, cuando estuve lo suficientemente cerca me detuve y mire sorprendido a Tony- ¿Dónde esta Lucy? Le exigí, y mi cuerpo comenzaba a llenarse de rabia, ¿Qué sabes de ella?- continúe gritando.
Mi exaltación me cegó tanto que no note que Syrus estaba detrás mío ya, quiso tomarme por la espalda pero logre reaccionar a tiempo, gire sobre mi, y le lance una patada al rostro que le lanzo a unos metros de mi, -No sabes con quien te estas metiendo – le amenace.
-Oh no, tu no sabes con quien te metes en realidad- me dijo Tony, -Así ¿que tu eres el famoso Max del que tanto hablo la zorra de Lucy?- me pregunto irónicamente, me tomo de un hombro y me hizo girar, -Bueno, debo admitir que eres el primero que logra tocar al maniático de Syrus, eso ya habla bien de ti- me indico sonriendo.
¡No vuelvas a hablar así jamás de Lucy!- le espete, con acopio de toda mi agilidad y fuerza logre soltarme de su mano, y volví a enfrentarme a Tony, la sangre me hervía, estaba fuera de control, Tony se incorporo de inmediato y se lanzo hacia mi, justo cuando estaba frente a mi, con agilidad felina me esquivo y en un instante estaba de nuevo detrás mío, ¡no logre ver sus movimientos!, sin embargo esta vez sabría que haría eso y estaba ya preparado, brinque hacia delante mío y di una pequeña voltereta en el aire, logrando aterrizar de frente a el, pero el estaba nuevamente detrás mío y riéndose.
-Te lo advirtieron chiquillo- me dijo, -No sabes con quien te estas metiendo MAX- me grito, me tomo de la chaqueta con una fuerza increíble y me lanzo por los aires a una velocidad descomunal, mi cuerpo perdió la noción del espacio, estaba en el aire dando vueltas y vueltas, no lograba distinguir nada, les había perdido de vista, comenzaba a caer, y no recuperaba el control, mas rápido de lo que había sido elevado mi cuerpo acabo azotándose dentro del almacén, atravesé el techo y la estructura del edificio, estaba herido, bueno, por llamarlo así, mis brazos y piernas estaban completamente rotos, y mi cabeza, mi cabeza estaba fuera de su eje, el dolor era inmenso, no podía gritar, pero era mas traumante y doloroso ver como mi ser comenzaba a regenerarse solo, mis huesos recuperaban su lugar, su forma, miraba atónito como mis piernas recuperaban su forma, y lo mas horrible, mi cuello sanaba rápidamente y los huesos crujían en su camino de regreso a su lugar, ¡Grite!, cuando me recupere por completo, decidí regresar a por ese maldito de Syrus, corrí hacia fuera del almacén y entonces lo vi, Tony tenia a Syrus sujetado del rostro y este lo elevaba un poco.
-¡Dime Syrus! ¿Qué es lo que mas aprecias?- le pregunto mientras sus ojos se llenaban de sangre.
-No me digas que tu…. Me vas a quitar la vida- decía Syrus resignadamente, Tony acerco el cuello de Syrus y comenzó a beber de su sangre, ¡eso de lo que te debes de cuidar me dijo una noche Lucy!, bebió y bebió hasta que no hubo una gota mas de sangre en Syrus, y antes de que este muriera, volteo hacia donde me encontraba y dijo débilmente – Es el de quien debes cuidarte, es el quien tiene a Lucy- inmediatamente su cuerpo comenzó a desintegrarse, como si fuera de ceniza, el viento se llevaba sus ser, así que ¿a eso se refería Lucy?, que triste, que cruel destino o final, y entonces comprendí que lo que Syrus había intentado era alejarme de ahí, quería que no sufriera su mismo destino, por eso me lanzo tan lejos.
¡Tienes suerte de que el sol esta por salir!- me dijo Tony, -Pero estoy seguro que nos encontraremos en otra ocasión, y cuando llegue ese día, primero veras morir a Lucy, y después…. Morirás tu- me amenazo.
El sol comenzaba a salir, tenia que esconderme, no podía arriesgarme a perseguir a Tony, pero el sabia de Lucy y eso era suficiente ya para mi, me apresure a salir de ahí, me dirigí al bosque, este me protegería unos minutos mas, mi piel comenzaba a quemarse, ardía, dolía, pero sabia que lo lograría, tenia que lograrlo, pero ya no llegaría a mi destino, así que hice algo muy ortodoxo, comencé a cavar, y me enterré en el bosque, no era muy seguro, pero era mejor que quedarme a calcinarme por el sol, cuando estaba a una distancia segura de la superficie, me detuve, y comencé a quedarme dormido, ¡Lucy!, Lucy…. Iré por ti.
Tags: Historia Corta