CAP 13.
QUE BUENO QUE TENGO UN ESTÓMAGO FUERTE
Carlisle y Rosalie salieron rápidamente, buscando las escaleras. Pude escucharlos debatir sobre si debían calentársela. Ugh. Me pregunté sobre todas las cosas guardadas en la casa del horror. El refrigerador lleno de sangre, listo!. Qué más? Una cámara de torturas? Una sala de ataúdes?
Edward se quedó, sosteniendo la mano de Bella. Su cara parecía muerta de nuevo. No parecía tener la energía para mantener aunque sea un pequeño rastro de esperanza como el que había tenido antes. Se veían uno al otro a los ojos, pero no es una forma cursi. Era como si estuvieran platicando. Me recordó un poco a la relación de Sam y Emily.
No, no era cursi, pero eso sólo lo hacía más difícil de ver.
Supe lo que era para Leah, tener que ver esto todo el tiempo. Tener que escuchar en la cabeza de Sam. Por supuesto, todos nos sentimos mal por ella, no éramos monstruos – en ese sentido, de todas formas. Pero me imagino que sí la culpábamos por la forma en que lidiaba con eso. Descargándose con nosotros, tratando de hacernos tan miserables como ella lo era.
Nunca volvería a culparla por eso. Cómo puede alguien evitar esparcir su miseria por todos lados? Cómo puede alguien no intentar desprenderse de una pequeña pieza de ella y tirarla sobre alguien más?
Y si eso significaba que tenía que escoger una manada, cómo culparla por tomarse esa libertad? Yo haría lo mismo. Si no había forma de escapar al dolor, yo también la tomaría.
Rosalie descendió las escaleras después de un segundo, volando por el cuarto como una brisa cortante, rociando su desagradable olor. Se paró en la cocina, y escuché el sonido de la puerta de un mueble para vasos.
“No transparente, Rosalie” murmuró Edward, rolando los ojos.
Bella parecía curiosa, pero Edward negó con la cabeza.
Rosalie regresó al cuarto y desapareció de nuevo.
“Esta fue tu idea?” susurró Bella, con su voz apenas audible, mientras intentaba hacerla más fuerte para que pudiera oírla. Olvidando que podía escucharla bien. Me gustaba como, muchas veces, parecía olvidar que no era completamente humano. Me acerqué a ella, para que no tuviera que hacer tanto esfuerzo.
“No me echen la culpa por esto. Tu vampiro espió en mis pensamientos”
Ella sonrió un poco. “No esperé verte de nuevo”
“Ni yo tampoco”, dije
Se sentía tan raro estar parado ahí, pero los vampiros habían hecho a un lado todos los muebles para colocar todos los aparatos médicos. Me imaginé que no les molestaba - sentarte o quedarte parado no hace mucha diferencia cuando eres una piedra. No me molestaría tampoco, excepto porque estaba exhausto.
“Edward me dijo lo que tuviste que hacer. Lo siento”
“Está bien. Probablemente sólo era cuestión de tiempo hasta que encontrara algo por lo cual no obedecer a Sam” mentí
“Y a Seth” murmuró
“El está contento de ayudar”
“Detesto causar problemas”
Reí naturalmente – más bien una carcajada que una risa.
Suspiró ligeramente. “Supongo que eso no es nada nuevo, verdad?”
“No, no realmente”
“No tienes que quedarte a ver esto” dijo ella, apenas capaz de formar las palabras.
Podía irme. Probablemente era una buena idea. Pero si lo hacía, con ella viéndose de esa forma, podría perderme los últimos minutos de su vida.
“Realmente no tengo ningún lugar a donde ir” Le dije, tratando de contener las emociones fuera de mi voz. “Esto de ser lobo es menos interesante desde que Leah se unió”
“Leah?” carraspeó
“No le contaste?” Pregunté a Edward
Él simplemente se estremeció sin mover sus ojos de Bella. Podía decirse que no eran muy buenas noticias para él, algo que no valía la pena contar con los demás eventos que estaban sucediendo.
Bella no lo tomó tan bien. Parecían malas noticias para ella.
“’¿Por qué?” suspiró
No quería verme envuelto en un pleito de telenovela. “Para vigilar a Seth”
“Pero Leah nos odia” susurró
Nos. Lindo. Podía entender porqué estaba asustada.
“Leah no molestará a nadie” más que a mí. “Ella pertenece a mi manada” – me retorcí ante esas palabras – “por lo tanto tiene que obedecer mis órdenes” Ugh.
Bella no parecía convencida.
“Te asusta Leah pero estás de mejor amiga con la rubia psicópata?”
Hubo un silbido quedo proveniente del segundo piso. Bien, me había escuchado.
Bella me observó atentamente. “No lo hagas. Rose… me entiende”
“Sip.” Rugí. “Ella entiende que morirás y no le importa, mientras que consiga salvar a ese espécimen mutante”
“Deja de portarte como un idiota, Jacob”, susurró
Se veía demasiado débil para enojarse conmigo. Traté de sonreir mejor. “Lo dices como si fuera posible”
Bella trató de no reírse, pero no pudo evitarlo al final; sus labios atizados se extendieron en las orillas
Y entonces Carlisle y la psicópata en cuestión estaban ahí. Carlisle tenía un bote de plástico blanco en su mano – de la clase que tiene tapadera y con pajilla integrada. Oh – no transparente, ahora entiendo. Edward no quería que Bella pensara en lo que estaba haciendo más de lo necesario. No podría decir que era lo que estaba en ese vaso. Pero podía olerlo.
Carlisle dudó, con la mano en el vaso, Bella viéndolo, llena de miedo de nuevo.
“Podíamos intentar de otra forma” dijo Carlisle calmadamente
“No” susurró Bella. “No, probaré esto primero. No tenemos tiempo…”
Primero pensé que al fin se había dado cuenta y se preocupaba por ella misma, pero entonces su mano acarició con cariño su vientre.
Bella levantó el brazo y arrebató el vaso. Su mano temblaba un poco, y pude escuchar el sonido de la sangra golpear dentro del vaso. Trató de levantarse por sí sola, impulsándose con el codo, pero apenas podía levantar su propia cabeza. Un ligero calor recorrió mi espalda al darme cuenta lo frágil que se había puesto en menos de un día.
Rosalie puso su brazo bajo los hombros de Bella, soportando su cabeza también, como si fuera un recién nacido. La rubiecita estaba loca por los bebés.
“Gracias” susurró Bella. Sus ojos observándonos a todos. Suficientemente conciente para sentirse el centro de atención. Si no fuera porque estaba completamente escurrida, apuesto que se habría sonrojado.
“Que no te importen” murmuró Rosalie.
Eso me hizo sentir extraño. Debí haberme ido cuando Bella lo ofreció. No pertenecía a este lugar, siendo parte de esto. Pensé en huir de ahí, pero entonces me di cuenta que hacer algo así sería peor para Bella – le haría más difícil pasar por esto. Pensaría que estoy demasiado asqueado para ver. Lo que era casi cierto.
Aún así. Si no quería reclamar la responsabilidad por esta idea, tampoco quería hacerla ver mal.
Bella levantó el vaso hacia su cara y olió por la punta de la pajilla. Se retorció e hizo un gesto.
“Bella, corazón, podemos encontrar otra manera” dijo Edward, tratando de quitarle el vaso delas manos.
“Aplasta tu nariz” sugirió Rosalie. Ella miró las manos de Edward como si estuviera a punto de golpearlas. Deseé que lo hiciera. Apuesto que Edward no lo tomaría de buena forma y me encantaría ver a la rubiecita perder una extremidad.
“No, no es eso. Es sólo que –“ Bella respiró profundo. “Huele bien”, admitió con pena en su voz.
Tragué saliva, tratando de mantener mi cara sin expresión, ocultando el asco.
“Eso es bueno” Le dijo Rosalie a Bella con emoción. “Eso significa que vamos por buen camino. Pruébala” La cara de la rubiecita cambió a una nueva expresión, estaba sorprendido que no se hubiera puesto a bailar ahí mismo.
Bella colocó la pajilla entre sus labios, cerró los ojos, y arrugó la nariz. Pude escuchar de nuevo la sangre dentro del vaso mientras sus manos temblaban. Chupó un poco, y entonces gimió quedamente con sus ojos aún cerrados.
Edward y yo nos acercamos al mismo tiempo. El tocó su cara. Yo puse mis manos atrás.
“Bella, amor – “
“Estoy bien” murmuró. Abrió los ojos y lo quedé viendo. Su expresión fue… sentida. Suplicando. Asustado. “Sabe bien también”
Sentí ácido quemando en mi estómago, tratando de salir. Tuve que cerrar fuertemente los dientes.
“Eso está bien” contestó la rubiecita, aún emocionada. “Es un buen signo”
Edward acarició su mejilla, acomodando sus dedos en forma de sus frágiles huesos.
Bella suspiró y puso los labios en la pajilla de nuevo. Esta vez tomó bastante. Esa acción no era tan frágil como todo lo demás de ella. Como si algún instinto ensombreciera todo.
“Qué tal tu estómago? Tienes nauseas?” preguntó Carlisle.
Bella negó. “No, no me siento enferma”, susurró. “Eso es una sorpresa, eh?”
Rosalie brillaba. “Excelente”
“Creo que es muy pronto para eso, Rose” murmuró Carlisle.
Bella tomó otro poco de sangre. Entonces, dirigió su mirada a Edward. “Esto arruina mi conteo?” susurró. “O podemos empezar a contar después de que sea vampiro?”
“Nadie está contando, Bella. En todo caso, nadie tuvo que morir por esto.” Sonrió con una sonrisa sin vida. “Tu record sigue intacto”
Me perdí en la plática.
“Te explicaré luego” Dijo Edward, tan bajo que las palabras parecían apenas una respiración.
“Qué?” preguntó Bella
“Sólo hablaba conmigo mismo” mintió sin problemas.
Si él triunfaba con esto, si Bella sobrevivía, Edward no podría inventar muchas cosas cuando los sentidos de ella fueran tan buenos como los de él. Tendrá que empezar a trabajar en eso de la honestidad.
Los labios de Edward se torcieron, luchando por no sonreir.
Bella tomó un poco más, viendo hacia la ventana. Probablemente pretendiendo que no estábamos ahí. O tal vez que yo no estaba. Nadie más en este lugar estaría asqueado por lo que ella estaba haciendo. Totalmente lo opuesto – probablemente estaban teniendo un mal momento y luchaban por no quitar el vaso de las manos de Bella.
Edward roló sus ojos.
Dios, cómo podían vivir con él? Era una lástima que no pudiera leer los pensamientos de Bella. De esa forma ella estaría constantemente molesta, y se cansaría de él.
Edward soltó una risita. Los ojos de Bella se posaron sobre él inmediatamente, y sonrió un poco al ver algo de alegría en su cara. Supongo que había pasado bastante tiempo sin verlo así.
“Algo gracioso?” suspiró
“Jacob” contestó
Ella volteó a verme dedicándome una sonrisa. “Jake es un chiste” coincidió
Super, ahora sería el bufón del lugar. “Bada bing” murmuré débilmente
Ella sonrió de nuevo, y volvió a tomar del vaso. Me estremecí cuando escuché que la pajilla únicamente jalaba aire, haciendo un fuerte sonido.
“Lo logré!” dijo ella, sonando complacida. No voz era más clara – fuerte, sin sonar a un susurro por primera vez en el día. “Si continúo, Carlisle, podrías quitar las agujas que tengo por todos lados?”
“Tan pronto se pueda” prometió. “Honestamente, no hacen nada por ti.”
Rosalie acarició la frente de Bella, y ambas intercambiaron una mirada de esperanza.
Y todos podían verlo – el vaso con sangre había logrado una diferencia enorme e inmediata. El color estaba regresando a su rostro – había un delicado tono rosado en sus mejillas cerosas. Parecía que ya no necesitaba tanto de Rosalie. Su respiración se calmaba y podría jurar que el latido de su corazón era más fuerte.
Todo estaba cambiando.
El fantasma de esperanza en los ojos de Edward se había convertido en algo real.
“Te gustaría tomar más?” presionó Rosalie.
Bella encogió los hombros.
Edward miró a Rosalie con desprecio antes de dirigirse a Bella. “No necesitas tomar más enseguida”
“Sí, lo sé. Pero… quiero hacerlo” admitió apenada.
Rosalie acarició el cabello de Bella con sus delgados y finos dedos. “No tienes porqué apenarte de esto” Su tono era tranquilo, pero de pronto sonó autoritario “Cualquiera que no entienda tu situación no debería estar acá”
Dirigido a mí, obviamente, pero no dejaría que la rubiecita me molestara. Estaba feliz de que ella estuviera mejor. Que importaba si era repulsivo para mí? Yo no diría nada.
Carlisle tomó el vaso de las manos de Bella. “Regreso enseguida”
Bella me quedó viendo.
“Jake, te ves terrible” expresó
“Mira quien habla”
“En serio – cuando fue la última vez que dormiste?”
Pensé en eso un segundo. “Huh. No estoy seguro”
“Aw Jake. No arriesgues tu salud también. No seas idiota”
Apreté los dientes. Ella sí tenía el derecho de matarse lentamente por culpa de un monstruo, pero yo no tenía derecho a brincarme las noches de sueño para cuidarla?
“Tienes que descansar, por favor” continuó. “Hay camas arriba – puedes usar cualquiera de ellas”
La mirada en la cara de Rosalie hizo claro que no era bienvenida a ninguna de ellas. Me hizo pensar el porqué la Bella Durmiente necesitaba de una cama. Era tan posesiva con sus cosas?
“Gracias, Bells, pero prefiero dormir en el suelo. Lejos de la peste, ya sabes”
“Claro”
Carlisle regresó, y Bella tomó el vaso de sangre, con el pensamiento en otro lado. Con la misma expresión comenzó a tomársela.
Realmente se veía mejor. Se hizo hacia adelante, siendo cuidadosa con los tubos, y consiguió sentarse. Rosalie estaba lista para atraparla en cualquier momento. Pero Bella no la necesitó. Respirando profundamente entre los sorbos que tomaba, Bella terminó el segundo vaso.
“Cómo te sientes ahora?” Preguntó Carlisle.
“No enferma. Algo hambrienta… sólo que no puedo asegurar si es hambre o sed, me explico?”
“Carlisle, mírala” Rosalie murmuró, desbordando alegría. “Esto es obviamente lo que su cuerpo quiere. Debería tomar más”
“Ella es humana todavía Rosalie. Necesita alimentarse también. Vamos a darle un rato para ver cómo reacciona, y después podemos intentar darle comida de nuevo. Se te antoja algo en especial, Bella?”
“Huevos” dijo inmediatamente, e intercambió miradas con Edward. Su sonrisa era precavida, pero tenía más vida que antes.
Parpadeé, prácticamente olvidando como abrir los ojos de nuevo.
“Jacob” susurró Edward. “Realmente debes descansar. Como Bella dijo, eres bienvenido en esta casa, aunque supongo que te sentirás más cómodo allá afuera. No te preocupes por nada – prometo buscarte si es necesario.”
“Sí claro” murmuré. Ahora que parecía que Bella sobreviviría más de unas pocas horas, podía escapar. Irme a acurrucar bajo algún árbol… Suficientemente lejos de este olor que me sofocaba. El chupasangre podía levantarme si algo salía mal. Me lo debía.
“Lo haré” coincidió
Asentí y puse mi mano en la de Bella. Estaba fría como hielo.
“Recupérate” le dije
“Gracias Jacob” volteó su mano para apretar la mía. Sentí el delgado aro de su anillo de bodas dando vueltas en su delgado dedo.
“Denle una sábana o algo” murmuré al salir.