12.ALGUNAS PERSONAS SIMPLEMENTE NO ENTIENDEN EL CONCEPTO DE “NO ERES BIENVENIDO”
Estaba justo a punto de dormir.
El sol se había levantado tras las nubes hace una hora – el bosque era gris ahora en lugar de negro. Seth se había acurrucado y quedado dormido alrededor de la una, así que lo levanté para hacer el cambio de guarda. Aún después de correr toda la noche, estaba teniendo problemas para hacer que mi cabeza se callara y me dejara dormir, pero el paseo rítmico de Seth ayudaba. Uno, dos-tres, cuatro, uno, dos-tres, cuatro – dum dum-dum dum - pasos apagados golpeaban el piso, una y otra vez mientras realizaba el recorrido alrededor de la tierra de los Cullen. Ya habíamos formado un sendero en la tierra. Los pensamientos de Seth estaban vacios, sólo eran imágenes borrosas con verde y gris del bosque por el que pasaba.
Estaba resentido. Ayudaba llenar mi cabeza con lo que el veía en lugar de dejar que mis propias imágenes fueran el centro de atención.
Y entonces el aullido penetrante de Seth rompió la calma de la mañana.
Me levanté del suelo, mis piernas frontales brincando antes que las traseras despegaran del piso. Corrí hacia el lugar donde Seth se había detenido, escuchando con él el par de pasos que se aproximaban.
Buenos días, muchachos.
Una protesta se escuchó a través de los dientes de Seth. Y entonces los dos gruñimos mientras leíamos los nuevos pensamientos.
“Oh, vamos! Vete lejos Leah!” se quejó Seth
Me detuve cuando me acerqué a Seth, que había echado la cabeza para atrás, listo para aullar de nuevo – esta vez como protesta.
“Cállate Seth”
“Claro, Ugh! Ugh! Ugh!” lloriqueaba y pateaba en el suelo, marcando grandes surcos en el suelo.
Leah apareció en nuestra vista, su pequeño cuerpo gris se movía a través de unos arbustos.
“Deja de lloriquear Seth. Pareces un bebé”
Le gruñí, con las orejas pegadas a mi cráneo. Ella dio un paso atrás automáticamente.
“Qué crees que estás haciendo Leah?”
Me dedicó una mirada severa. “Es bastante obvio no lo crees? Me estoy uniendo a tu pequeña manada basura de renegados. Los perros guardianes de vampiros.” Comenzó a reírse por lo bajo, de forma sarcástica.
“No, no lo harás. Date la vuelta antes de que decida desgarrarte algún músculo”
“Como si pudieras alcanzarme.” Se rió y se puso en posición para salir corriendo. “Una carrera, oh líder sin miedo?”
Respiré profundo, llenando mis pulmones hasta que mis costados lastimaban. Entonces, cuando estaba seguro que no gritaría, exhalé con alivio.
“Seth, ve a decirle a los Cullen que es sólo tu estúpida hermana – “ pensé las palabras más rudas posibles. “Yo me encargo de esto”
“En seguida!” Seth estaba feliz de irse. Se desvaneció rumbo a la casa.
Leah lloriqueó e hizo el intento de seguirlo, el pelo de sus hombros estático. “Vas a dejar que entre a la casa de unos vampiros solo?
“Estoy seguro que preferiría que lo mataran antes que pasar otro minuto contigo”
“Cállate Jacob. Oops, lo siento – quise decir, cállate, el más grande Alpha”
“Porque diablos estás acá?”
“Crees que me voy a sentar tranquilamente en mi casa mientras mi hermanito es voluntario como juguete de vampiros?”
“Seth no quiere o necesita de tu protección. De hecho, ninguno de los dos te queremos aquí”
“Oooh, ouch, eso dejará una gran marca en mí. Ja!” tosió. “Dime quien me quiere acá y entonces me iré”
“Entonces no es por Seth, no es cierto?!”
“Claro que lo es. Es solo que el hecho de que no me quieran acá no significa nada para me. No es un factor de motivación, si entiendes lo que quiero decir.”
Choqué mis dientes y traté de mantener mi cabeza en orden.
“Te envió Sam?”
“Si estuviera aquí por órdenes de Sam, no serías capaz de escucharme. Mi alianza no le pertenece más”
Escuché cuidadosamente los pensamientos mezclados con palabras. Si estoy era una trampa, debería estar lo suficientemente alerta para ver sus intenciones. Pero no podía ver nada. Su afirmación no era más que la verdad. La desesperante y no deseada verdad.
“Eres fiel a mí ahora?” Pregunté con sarcasmo “Uh-uh, claro”
“Tengo opciones limitadas. Estoy trabajando con lo que tengo. Confía en mí, no estoy disfrutando esto más que tú”
Eso no era verdad. Había una sutil seña de emoción en su cabeza. No estaba feliz por esto, pero por alguna razón parecía calmada. Busqué en su mente, tratando de entenderla.
Ella se echó para atrás, resintiendo la intrusión. Usualmente buscaba desintonizar a Leah – nunca antes había tratado de entenderla.
Fuimos interrumpidos por Seth, pensando en su explicación a Edward. Leah chilló ansiosamente. La cara de Edward, enmarcada por la misma ventana que la noche anterior, no mostraba signo de reaccionar a las noticias. Era una cara blanca, muerta.
“Wow, se ve mal” Dijo Seth para sí mismo. El vampiro no mostró signo de reaccionar a ese pensamiento tampoco. Desapareció de la ventana. Seth dio la media vuelta y regresó a nosotros. Leah se relajó un poco..
“Qué está pasando?” Preguntó Leah. “Ponme al tanto”
“No tiene caso, no te quedarás”
“De hecho, Sr. Alpha, lo haré. Porque como aparentemente debo pertenecer a alguien – y no he intentado irme por mí misma, sabes perfectamente que eso no funciona – te elijo a ti.”
“Leah, yo no te agrado. Tu no me agradas”
“Gracias, Capitán Obvio. Eso no me importa. Me quedo con Seth.”
“No te agradan los vampiros. No crees que hay un conflicto de intereses aquí?”
“Tampoco te agradan los vampiros”
“Pero estoy comprometido con esta alianza. Tu no”
“Mantendré mi distancia de ellos. Puedo vigilar, así como Seth”
“Y se supone que debo confiar en ti de esa forma?”
Estiró su cuello, se puso de puntillas, tratando de ponerse a mi altura para verme a los ojos. “No traicionaré a mi manada.”
Quise echar la cabeza atrás y aullar, como Seth lo había hecho antes. “Esta no es tu manada! Ni siquiera es una. Esto es sólo yo, yendo por mi cuenta! Que les pasa a los Clearwater? Por qué no me pueden dejar en paz?”
Seth, que se acercaba por detrás nuestro, chilló. Lo había ofendido. Genial.
“He sido de ayuda o no Jake?”
“No has sido mucho problema, niño, pero si Leah y tu son un paquete – si la única forma de deshacerme de ella es mandándote a casa… bueno, podrías culparme por quererte lejos?”
“Ugh, Leah, siempre arruinas todo!”
“Sí, lo sé.” Contestó, y ese pensamiento estuvo cargado de una pesada desesperanza.
Sentí el dolor que transmitían esas tres palabras, y era mayor de lo que podía imaginar. No quería sentir eso. No quería sentirme mal por ella. Por supuesto, la manada había sido dura con ella, pero ella sola se lo buscó llevando toda su amargura en cada pensamiento, haciendo de su mente una pesadilla.
Seth se sentía culpable también. “Jake… no vas a mandarme lejos verdad? Leah no es tan mala. De verdad. Quiero decir, con ella aquí, podemos vigilar un perímetro más amplio. Y además pone a Sam con tan sólo siete. No hay forma que piense atacar cuando los números están en s contra. Probablemente es algo bueno…”
“Sabes que no quiero ser el líder de una manada, Seth”
“Entonces no lo seas” ofreció Leah
Reí burlonamente. “Suena perfecto para mí. Por eso pueden irse a casa”
“Jake” pensó Seth. “Pertenezco aquí. Me agradan los vampiros. Bueno, los Cullen en realidad. Ellos son como personas para mí, por eso los pienso proteger, porque es lo que se supone que debo hacer.”
“Tal vez tú pertenezcas, niño, pero tu hermana no. Y ella se quedará en donde tu estés – “
Paré en seco, porque en ese momento vi algo al decir eso. Algo en lo que Leah había intentado no pensar.
Leah no nos abandonaría
“Pensé que era por Seth” pensé ácidamente.
Ella se estremeció “Por supuesto que estoy acá por Seth”
“Y para librarte de Sam”
Su mandíbula se tensó. “No tengo que darte ninguna explicación. Sólo haré lo que me digan. Pertenezco a tu manada Jacob. Fin de la discusión”
Me alejé de ella, gruñendo.
Maldita sea. Nunca me desharé de ella. Por mucho que me desprecie, por mucho que odie a los Cullen, aunque fuera muy feliz destruyendo vampiros en este momento, por lo mucho que la molesta tener que protegerlos en esta ocasión – nada de eso era comparado con lo que sentía por ser libre de Sam.
Yo no le agrado a Leah, así que no era un problema desear que desapareciera.
Ella amaba a Sam. Aún lo ama. Y el hecho de que él deseara que ella desapareciera era un dolor con el que no podía vivir, no ahora que tenía una opción. Pudo elegir otra opción. Aún cuando esta significaba irse conmigo y los Cullen como perro guardián.
“No sé si me iría tan lejos” pensó. Trató de poner agresividad, dureza en sus palabras, pero habían grandes vacíos en su teatro. “Estoy segura que trataría de matarme primero”
“Mira Leah…”
“No, tú mira, Jacob. Deja de pelear conmigo, porque no será para bien. Quiero quedar fuera de tu camino, de acuerdo? Haré lo que me digas. Menos el que me mandes de regreso a la manada de Sam para ser la patética ex – novia de la que no se puede deshacer. Si quieres que me vaya” – se sentó sobre sus patas traseras y me miró fijamente a los ojos – “vas a tener que obligarme”
Me quejé durante un largo rato. Comenzaba sentir algo de simpatía por Sam, a pesar de lo que había hecho a mí y a Seth. Sin duda por eso pasaba dándo órdenes a todos. De qué otra forma se hace cuando quieres que las cosas estén en orden?”
“Seth, te molestarías si mato a tu hermana?”
Durante un minuto simuló pensar la respuesta. “Bueno… probablemente”
Exhalé
“Bien, entonces, Señorita Hago-lo-que-se-me-pegue-la-gana. Porque no empiezas a ser útil y nos cuentas lo que sabes? Que pasó después de que nos fuimos anoche?”
“Muchos aullidos. Pero probablemente escucharon esa parte. Eran tan fuertes que nos tomó un rato darnos cuenta que ya no podíamos oírlos. Sam estaba…” Las palabras le fallaron, pero podíamos verlo en nuestra cabeza. Seth y yo nos retorcimos. “Después de eso, fue muy claro que tendríamos que pensar las cosas dos veces. Sam había planeado hablar con los Ancianos a primera hora esta mañana. Se supone que nos reuniríamos y haríamos planes. Puedo estar segura que no piensan montar otro ataque en seguida. Es un suicidio a este punto, contigo y Seth peleados, y los chupasangre advertidos. No estoy segura de lo que harán, pero no andaría caminando por el bosque si yo fuera una sanguijuela de esas. Es temporada de vampiros.”
“Entonces decidiste faltar a la reunión de la mañana?” pregunté.
“Cuando dividimos la vigilancia anoche, pedí permiso para ir a casa y decirle a mi madre lo que había pasado –“
“Diablos! Le dijiste a Mamá?” gruñó Seth
“Seth, deja a un lado las peleas de hermanos ahora. Continua Leah”
“Entonces, una vez que fui humana, me tomó un minuto pensar bien las cosas. Bueno, de hecho, fue toda la noche. Apuesto que los demás pensaron que me había quedado dormida. Pero eso de las dos manadas separadas, dos mentes separadas me dio mucho en que pensar. Al final, comparé la seguridad que Sam me proveía y los otros, eh, beneficios contra la idea de volverme una traidora y tener que oler vampiros por quien sabe cuánto tiempo. Ya saben lo que decidí. Le dejé una nota a mamá. Supongo que nos daremos cuenta cuando ella le cuente a Sam…”
Leah inclinó una oreja hacia el oeste.
“Sí, creo que lo sabremos”, coincidí.
“Y eso es todo. Que hacemos ahora?” preguntó
Ella y Seth me miraron expectantes.
Esta era una de las cosas que me negaba a hacer.
“Creo que debemos estar alertas. Es todo lo que podemos hacer. Tal vez deberías tomar una siesta, Leah”
“Tú has dormido tanto como yo”
“Pensé que harías lo que se te ordenara”
“Cierto, eso se desgastará rápidamente”, bufó y después bostezó. “Bueno, como sea. No me importa”
“Vigilaré la línea, Jake. No estoy cansado.” Seth estaba tan feliz por no haber sido enviado a casa, que estaba completamente extasiado.
“Claro, claro. Yo iré a ver a los Cullen”
Seth se fue por el sendero que se había formado en el suelo. Leah vió pensativa como se marchaba.
“Tal vez una ronda o dos antes de que me duerma… Hey Seth, quieres ver cuántas veces puedo darte la vuelta?”
“NO!”
Dejando salir un quejido, Leah se adentró en el bosque tras él.
Gruñí sin éxito. Lo que fuera con tal de tener paz y tranquilidad.
Leah lo intentaba – por Leah. Ella mantuvo sus asuntos por lo bajo mientras daba vueltas, pero era imposible no darse cuenta de su buen humor. Pensé en lo de “dos compañeros”. Realmente no aplicaba, porque uno era suficiente para mí. Pero si tuvieran que ser tres de nosotros, es difícil pensar en alguien por quien no la cambiaría.
“Paul?” Leah sugirió
“Tal vez” Concedí
Ella se rió, demasiado emocionada e hiperactiva como para ofenderse. Me pregunté cuando tiempo duraría la emoción por quitarse de encima la lástima de Sam.
“Entonces esa será mi meta – ser menos irritante que Paul.”
“Sip, trabaja en eso.”
Cambié a mi otra forma cuando estaba a unos pocos metros de la casa. No había planeado pasar mucho tiempo como humano aquí. Pero tampoco había planeado tener a Leah en mi cabeza. Saqué mis pantalones rasgados y ví hacia el césped.
La puerta se abrió antes que pudiera alcanzar las escaleras. Y me sorprendió ver a Carlisle en lugar de Edward salir a recibirme – su cara se veía cansada y vencida. Por un segundo, mi corazón se congeló. Me quedé parado, incapaz de hablar.
“Estás bien Jacob?” preguntó Carlisle.
“Lo está Bella?” contesté con la voz entrecortada.
“Ella…. Está como anoche. Te asusté? Discúlpame. Edward dijo que te dirigías para acá en tu forma humana y vine a recibirte, porque él no quiso apartarse de su lado. Está despierta”
Y Edward no quería perder tiempo, porque sabía que no le quedaba mucho. Carlisle no lo dijo en voz alta, pero fue como si lo hubiera hecho,
Había pasado mucho tiempo desde que había dormido – desde mi última guardia. Podía sentirlo ahora. Dí un paso adelante, y me senté en un escalón, me recosté sobre el barandal.
Moviéndose sin producir casi sonido, de la forma en que únicamente un vampiro podría hacerlo, Carlisle tomó asiento en el mismo escalón y se recostó contra el otro barandal.
“No tuve oportunidad de agradecerte anoche, Jacob. No sabes cuánto aprecio tu… compasión. Sé perfectamente que lo hiciste para proteger a Bella, pero te debo la seguridad del resto de mi familia también. Edward me contó lo que tuviste que hacer…”
“No hablemos de eso” murmuré
“Si así lo prefieres”
Nos sentamos en silencio. Podíamos oir a los demás en la casa. Emmett, Alice y Jasper, hablando en voz baja y seria en la parte de arriba. Esme tarareando sin ritmo en otro cuarto. Rosalie y Edward respirando cerca – no podía adivinar quién era quien, pero podía escuchar la diferencia la elaborada respiración de Bella. Podía escuchar su corazón también. Parecía… intranquilo.
Parecía que el destino me obligaría a hacer en menos de veinticuatro horas todo lo que yo había jurado que nunca haría. Acá estaba, cerca de ella, esperando su muerte.
No quería escuchar nada más. Hablar era mejor que escuchar.
“Ella es como familia para ti?” Le pregunté a Carlisle. Me había llamado la atención cuando dijo que había ayudado al resto de su familia también.